Alavés 0-1 Sevilla FC: por la mínima y dando gracias

Joaquín Adorna hace 1 año 159
Rakitic y Lamela celebrando el gol del croata en Mendizorroza. Foto: @SevillaFC

Los de Sampaoli vencieron en Mendizorroza y firmaron su (sufridísimo) pase a cuartos de final.

En una situación crítica y con el anuncio del regreso de Lucas Ocampos a mitad del partido, encaraba la eliminatoria el Sevilla FC. Con poco que ganar y mucho que perder.

Una película de miedo

Los protagonistas de un equipo y otro saltaban al césped. Una vez sonó el silbato de Soto Grado, los octavos de final arrancaron en Mendizorroza. Ante una situación pésima a nivel institucional y deportivo, el Sevilla FC firmó un inicio que, lejos de calmar las aguas, originó una tormenta aún mayor. Los locales no aprovecharon dos graves errores de Nemanja Gudelj en salida de balón. A pesar de ello, el dominio del Deportivo Alavés fue claro desde el inicio, sometiendo a un Primera División que huele a categoría de plata.

Una vez superados los primeros 20 minutos, el partido se calmó un poco. El Sevilla FC disfrutó de algo más de balón, aunque el peligro nunca llegó. De hecho, la más clara la tuvo Erik Lamela, con un disparo que no fue siquiera entre los tres palos. Es más, la ocasión que más cerca estuvo de acabar en el fondo de la red nació de las botas de Luis Rioja, a quien Marko Dmitrovic realizó una muy buena parada.

Sin tiempo para más, pero con muchísimo que mejorar y analizar en el bando nervionense, Soto Grado mandó a los jugadores a vestuarios. Con Nemanja Gudelj -naranja-, Karim Rekik y Marcos Acuña con tarjeta amarilla.

Rezando

Regresaron los jugadores de un conjunto y otro al verde. Casi sin tiempo para asentarse ambos, el gol visitante llegó a los dos minutos. Un centro tenso de Jesús Navas lo remató de una forma fantástica Ivan Rakitic. El croata sumó su tercer partido consecutivo con participación directa en los tantos (dos asistencias y un gol).

Parecía que ese sería el punto de inflexión del Sevilla FC, pero nada más alejado de la realidad. El conjunto nervionense cedió metros ante un Deportivo Alavés motivado, que hizo que Marko Dmitrovic se tuviera que esforzar al máximo para evitar el empate. Los locales lo intentaron de todas las formas posibles: por arriba, por abajo, de jugada, a balón parado. Nada funcionaba ante los de Sampaoli, que comenzaron a tener más contacto con el balón en el último tercio de encuentro.

El fútbol de posesión permitió al Sevilla FC gozar de más control y, sobre todo, frenar el peligro local. Una pequeña tangana en la recta final del partido parecía anticipar un desenlace sin demasiados problemas para los de Jorge Sampaoli. Nada más lejos de la realidad. En el añadido, el Deportivo Alavés tuvo una larga posesión, la cual acabó con una gran parada de Marko Dmitrovic a Jason. Tras esta, Salva Sevilla tuvo el gol en sus botas, en un disparo que se marchó rozando la madera del serbio.

Tras unos minutos de auténtico infarto, el Sevilla FC pudo aguantar (no sabe bien cómo) la victoria por la mínima y clasificarse a los cuartos de final.

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